sábado 7 de marzo de 2009

Hurgando en el hocico del lobo


Las luces danzan
contra el ojo de vidrio,
del ocaso.

La vena de fuego
del volcán,
azuza las almas
cual hojarasca
en lecho de jade...

Las ramas de los árboles
como si fuesen
el ósculo de la gaita entre
los rostros perdidos,
del boulevard.

El sepulturero
que dormita
sobre la tapa de sesos del poeta...

Yo que doy sorbos
al gélido revolotear
de un motor.....


............................contando cadáveres
....................................como ovejas
...................................en el tonel de Diógenes