lunes 2 de febrero de 2009

Fulgores

Burbujas saturadas de colores
en esta tarde rojiza de símbolos…
¿A dónde me llevas? –te pregunto-
Y al lugar que me encaminas carece de sentidos.

Si hacia la derecha, la góndola de los deseos,
por la izquierda las luces de la mañana
y el albor de tu poesía en el centro,
mientras, observo cómo tus ojos se pierden y cabalgan sobre mi alma.

Siento la lozanía de la risa y su trayecto
¡mira qué hermosos niños envueltos en la seda de girasoles!
Gotas ambarinas abriéndole surcos a la fe,
aunque mi piel se desgaste cubriré tus campos de juventud eterna ¡seguiré!

Percibe el júbilo de una naranja al exprimirse en el fervor,
la delicia de su jugo ofrendado a nuestra garganta –enamorados-
contempla la primicia de la noche y sus calladas constelaciones,
que mis pensamientos te formen una danza de peces, que te adoren.

Lloraremos, lo sé, y las lágrimas formarán collares,
enfureceremos y los enojos formarán volcanes…
¿Qué sería de un paraíso sin sus planicies y sus cumbres?
Allí será pues, el aposento donde te espero, para amarte.